Molinos de viento
- laparodiad
- 27 ago 2023
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—Vamos de nuevo. Explíqueme despacio que fue lo que pasó—El hombre habló con autoridad. Las luces de la lámpara lo hacían sudar.
El viejo apenas si parpadeaba. Era una figura enclenque, que sentado en esa silla parecía frágil, un triste soldado de cristal. Veía su reflejo en ese vidrio y en el brillo de la mesa. Y por fin entendía lo que había hecho.
Se intentó acomodar lo mejor que pudo. Respiró hondo. Parpadeó y tragó saliva de una forma dolorosa. Aquí no había escuderos, no había corceles ni bellas doncellas.
—Perdóneme joven—dijo en un susurro—pensé que eran molinos de viento.
Autor: Andrés Pineda C

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