Requiem for a dream: la quimera del camino corto.
- laparodiad
- 9 mar 2023
- 2 Min. de lectura
Este drama del año 2000 basado en la novela de Hubert Selby Jr., con dirección y guion adaptado de Darren Aronofsky, narra la historia de Harry Goldfard (Jared Leto), un joven heroinómano que, junto a su novia Marion (Jennifer Connelly) y su mejor amigo Tyrone (Marlon Wayans), se embarcan en la búsqueda de riqueza a través del microtráfico y el viaje autodestructivo de sus propias adicciones. La película narra paralelamente la historia de Sarah Goldfard (Ellen Burstyn), la madre viuda de Harry, que, al ganar un concurso televisivo, se somete a un tratamiento para bajar de peso que nos llevará a descubrir la amplitud de las categorías de las adicciones modernas.
Este perturbador filme nos somete y seduce en medidas iguales a una historia narrada en forma frenética, con una edición y montaje tan dinámico como transgresor, y con actuaciones destacadas (particularmente la de Ellen Burstyn), para dejar en evidencia que la exposición estilizada de las drogas no romantiza su consumo.
En menos de una hora y cincuenta minutos Darren Aronofsky, con una dirección original y confiada, pone el dedo en la llaga de la sociedad americana que se encuentra ahondanda en temas de adicción, soledad, depresión, pérdida, vanidad, medios de comunicación, racismo e incluso “el sueño americano”, con un realismo que marcó a una generación pese al malestar que puede generar verla, no se puede desconocer su genio.
Hay películas que, al volverlas a ver, pierden su encanto en la medida que maduramos. No obstante, Requiem por un sueño, solo se vuelve más aterradora y dolorosa cuando el peso de los años calibra nuestra visión de la vida y de nuestro entorno. Una obra maestra.
Autor:Julian Esteban Osias

Película Requiem for a dream:
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